3759

Ciegos y sordos

07/05/2018



¡Hijos queridos!

Tantos fueron los avisos, los llamados, las advertencias, y vosotros, ciegos y sordos, relegaron hacia un segundo plano el proyecto que debería ser el más importante de nuestras vidas.

Fueron convocados a cambiar el rumbo de vuestra mente: a pensar y vivir hermanamente

Fuisteis llamados a revisar conceptos y principalmente a cambiar comportamientos.

Muchas lágrimas ya cayeron de mis ojos por ustedes y muchas aún rodarán. Mi seno, receptáculo de vuestras angustias se dilacera en compasión. Sufro con vosotros los dolores de este Planeta, pero sufro mucho más, por haber sido ciegos y sordos.

Escogisteis el dolor, cuando colocada a vuestra frente la renovación.

Escogisteis la sangre y el sufrimiento cuando colocada a vuestra frente la unión.

Escogisteis la incertidumbre, en lugar de abrigarse seguros en el corazón de vuestro Hermano Jesús.

Hijos, uníos en oración, lancen vuestros ruegos a las esferas intermediarias de este planeta, envíen vuestras súplicas al Padre, y pedir, no se aparte más de vosotros el cáliz amargo de la expurgación, más la dignidad para sorberlo con resignación y fe.

Las Huestes Superiores unidas con vosotros, emanan siempre la Luz del Amor.

¡Paz siempre!

 

María de Nazareth
GESH – Psicografia – 15/09/2001 – Vigília Coqueiral de Itaparica, Vila Velha/ES – Brasil




RETORNAR ÀS MENSAGENS E DIVULGAÇÕES SALVAR IMPRIMIR COMPARTILHAR
CONTACTO CON NOSOTROS AHORA!
Todos los derechos reservados Extras e Instras | 2017
FBrandão Agência Web