3869

¡Amados Hermanos!

04/08/2019



Partiendo del principio que la Tierra como morada temporaria del hombre encarnado, es concesión de la misericordia divina en favor de su evolución moral, corresponde a la humanidad terráquea adoptar providencias para mantener el planeta en perfectas condiciones de habitabilidad, aquí comprendida la protección ambiental y el aprovechamiento de sus recursos naturales con moderación y respeto. 

Sin embargo, lamentamos profundamente su omisión, -y aquí nos referimos de forma generalizada, una vez que cada ser posee su grado de responsabilidad con la Madre Tierra, -y no podemos atribuir apenas a los gobernantes la tarea de cuidar por sus fuentes de vida y energía, así como por la manutención del equilibrio ecológico. 

Concedida a título de préstamo, es preciso que el hombre perciba el carácter transitorio de que se reviste sus posesiones, concluyendo sobre la necesidad de preservar sus manantiales hidrográficos y bosques naturales, a fin de devolver al Creador, por ocasión de su retorno a la espiritualidad, la casa en orden, así como fue recibida.

Actos de vandalismo contra el Planeta, además de demostrar ingratitud a Aquel que le dio la vida y las condiciones necesarias para su subsistencia, provocan reacciones inimaginables para los seres humanos, porque hieren la armonía de las leyes cósmicas, estableciendo para el futuro situaciones de extrema gravedad, concretizadas a través de las respuestas dadas por la naturaleza, tales como grandes sequías, huracanes, terremotos y otros fenómenos de orden geológico.

Además de la situación anterior, la indisciplina mental a que la humanidad se viene sometiendo, creando formas-pensamientos realmente exigentes cuyos tormentos reclaman más violencia, resultado de lo que se ve en las más variadas dimensiones del Orbe.

Queridos hermanos, nuestra alerta es de que, mantenida la actitud de desprecio al Planeta, que en su parte física o en su contextura astral, por deliberación individual o colectiva, una vez alcanzado el grado "Y" de la tolerancia permitida por los Ingenieros Celestiales, la desorganización de las fuerzas que rigen el equilibrio de la Tierra desencadenará una serie de factores kármicos, acarreando momentos dolorosos para toda su humanidad.

Aquellos en cuyos corazones rebosa el amor y en la mente la sensibilidad capaz de detectar la hora crucial vivida por los seres terrestres, no deben temer.

Aborrecer las guerras.

Luchar contra la violencia. 

Permanecer honestos. 

Sed justos y humildes. 

Amar al prójimo. 

Así, estaréis libres de esta pesadilla, pues como ya afirmamos en oportunidades anteriores, existen planes de ayuda delineados por seres altamente especializados en tareas de salvamento, para ser ejecutados en el momento oportuno, a fin de preservar de los acontecimientos trágicos aquellos cuyo merecimiento justifiquen su actuación. 

Paz al Grupo

 

En nombre de Ramatis

Somos Jardineros del Universo

GER - Psicografía del mensaje el 19/05/1995

 

Nota: Mensaje extraído del Libro - Los Extraterrestres y Nosotros - Vol. I - Grupo Espirita Siervos de Jesús.




RETORNAR ÀS MENSAGENS E DIVULGAÇÕES SALVAR IMPRIMIR COMPARTILHAR
CONTACTO CON NOSOTROS AHORA!
Todos los derechos reservados Extras e Instras | 2017
FBrandão Agência Web