3882

La humanidad sufre en la ignorancia

30/09/2019



¡Delante de Vuestra presencia, Maestro Jesús, sacando fuerzas de Vuestro Amoroso Corazón, pedimos por la humanidad que sufre por vivir todavía en la ignorancia de la palabra, sin comprender Vuestros Mensajes, y haciendo sufrir a su hermano de  humanidad!

Delante de Vuestra Presencia Amorosa, en este momento, suplicamos: guíanos suavemente por los caminos del miedo y el dolor, cultivados por nosotros mismos, aún ignorantes del Amor Supremo.

Danos fuerzas, para que podamos llegar a los rincones más oscuros, en aquellos hermanos más alejados de la suerte, que tienen hambre de pan y justicia.

Toca los corazones de los dirigentes de las masas.

Enternecer los corazones de las mujeres en la educación de sus hijos.

Dar fuerza a los padres para que, frente a la moral que enseñaste por Ustedes, coloquen a los hijos en el camino del amor, de la fraternidad y de la responsabilidad.

Mirar por todos aquellos que lloran las lágrimas de la separación: de los padres que pierden a sus hijos, de los hermanos y amigos que se separan.

Delante de Vuestra Presencia Amorosa, todos nosotros os rendimos Gracias y buscamos fuerzas en Vuestro Amor para continuar siguiendo el camino que nos lleva de vuelta a Usted.

Las barreras y los espinos, fue nosotros que los colocamos, porque todavía somos muy ignorantes de Vuestras Lecciones. Pero lo poco ya alcanzado abre, delante de aquellos que trabajan por la paz, un mundo nunca antes imaginado y que está a nuestro alcance.

¡Oh, Maestro Jesús! Nos enseñaste que a través de la práctica del perdón y del amor al prójimo, nada nos será negado por el Padre.

Hoy, la Tierra vive tiempos de guerra, de hambre y de injusticia, pero como Usted bien nos dijiste, quien quisiera romper esta barrera, "que tome su cruz y Me siga". Y, en la Cruz, está escrito: amor, responsabilidad, fuerza de voluntad, abnegación, fraternidad, perdón, comprensión, paciencia, tolerancia.

Esta es la Cruz que debemos llevar, trayendo dentro de nosotros la certeza de que ningún sufrimiento es en vano.

Trabajamos en Tu Nombre, Maestro Jesús, y nos comprometemos delante Tú Presencia a que, mientras haya un paciente en la tierra, allí estaremos socorriendo y amparando, como el Cireneo os amparó en el momento del dolor.

¡Que Vuestra Luz esté entre nosotros, guiándonos y fortaleciéndonos!

¡Salve, Jesús! ¡Salve la luz!

Franciscanos, trabajando en Vuestro nombre, Maestro Jesús.

 

FRANCISCANOS

GESH – 22/06/2019 – Vitória, ES – Brasil




RETORNAR ÀS MENSAGENS E DIVULGAÇÕES SALVAR IMPRIMIR COMPARTILHAR
CONTACTO CON NOSOTROS AHORA!
Todos los derechos reservados Extras e Instras | 2017
FBrandão Agência Web