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El África

02/12/2019



Cuando de la irradiación semanal de ayuda al continente africano, incorporé el espíritu de una mujer que todavía estaba muy débil, desencarnada por inanición posiblemente.

Fue traída a nuestra reunión mediúmnica por el Equipo de Rescate de GESJ. Casi no presentaba ninguna reacción, tan grande la debilidad en que su cuerpo astral o periespíritu se encontraba.

Mientras permanecía incorporada, el sistema eléctrico de mi cerebro físico transmitía al cuerpo de esa criatura, impulsos que parecían pequeños choques que la iban al poco estimulando y animando aquel cuerpo astral sin fuerzas. Lo mismo acontecía con dos niños que estaban abrazadas a ella y murieron en las mismas condiciones. Eran un bebé pequeño y un niño de 7 u 8 años, difícil de acercar su edad, porque estaba delgado y trastornado por el dolor. Como su familia, muerta de hambre.

Después, en cuerpo astral, sobrevolé a África y el centro de ella parecía iluminado por un potente reflector. En la medida que iba sobrevolando, algunas escenas se destacaban y pude constatar la región sur mucha hambre y sequía, personas muy delgadas, desnutridas muriendo de hambre por falta de comida.

En el centro del continente africano, vi nativos viviendo en aldeas, en una completa miseria. La vegetación de aquellos parajes era casi seca, rara, y los hombres eran muy delgados. Una pobreza sin comparación que me entristecía bastante.

En la región noreste, se destacaban unas montañas verdes, con bosques densos en algunos puntos. Observé allí la llegada de un pequeño aeroplano que aterrizó en una pista estrecha, recordando pistas clandestinas. De allí salieron algunos hombres que vinieron a negociar con personas del lugar para vender "oro blanco" (cocaína) para la mafia italiana. En ese momento, en mi pantalla mental, aparecía Italia vinculada a esa región. Al mismo tiempo, vi nativos esclavizados en el trabajo de plantar grandes áreas de hierbas prohibidas para la fabricación de drogas.

Después de todo lo que vi, recibí el siguiente mensaje:

 

Poco son los hombres, en el momento habitando la Tierra capaces de resistir la corrupción del "oro blanco". Por eso, cuando alguien se aproxima con una voz suave, "tonta" de la tentación, evítelo a toda costa.

Difícil reconocer tamaña debilidad; duro verificar tanta inhumanidad.

El hombre menosprecia a su hermano a cambio por algunos pocos sofás aterciopelados, mansiones de piscina azuladas, autos del año y mucho dinero.

Se bañan en agua frescas, mientras que sus antiguos hermanos sufren los horrores de la sed y del hambre. Ni siquiera como empleados pueden ser aprovechados debido al estado de debilitamiento y flaqueza en que se encuentran.

El hambre asola al mundo, sin embargo inanición mayor se revela en las almas humanas desnutridas y débiles del Alimento Divino que nutre y conserva viva el alma.

¡Es de tristeza mi canto! ¡Es de dolor los lamentos que escuchan! ...

Poco podemos realizar, pero lo hacemos con gallardía y coraje, con fe y confianza. La Providencia Divina ciertamente multiplicará los panes y los peces que deseamos compartir con esos nuestros hermanos.

Paz, Fuerza, luz.

Caminemos, avancemos con Jesús.

 

Zambi

Guerrero Africano

GESH – Vitoria, ES – Brasil

Nota: Mensaje extraído del libro: Los Decaídos y su Trayectoria Terrestre – Vol. II – GESJ




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