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La Última Llamada

29/08/2020



Bendito sea Nuestro Señor Jesús que, en torno de Su amor, nos reúne a todos, antaño víctimas y verdugos en el tránsito por las Tinieblas y, hoy, almas regeneradas en busca de la evolución.

Hermanos, tenéis oído hablar de la muerte y de la destrucción y esto está predicho en las profecías milenarias para el "final de los tiempos". Y es que ese momento se os presenta - la última llamada - para que la humanidad se recomponga ante las Leyes Mayores, Leyes creadoras y mantenedoras de la vida, en todos los planos y direcciones. Estas leyes regulan la vida desde el origen de la centella, estando presentes en las infinitas posibilidades evolutivas, en todos los reinos, ya sean en dimensiones ascendidas o en planos inferiores. Las Leyes de Dios imperan, pues son ellas las responsables de la creación y el mantenimiento de la vida. Si evitamos aplicarlas en nosotros, recibimos el rebote de la corrección.

Cada ser humano se encuentra en un nivel diferente de comprensión de las leyes morales de la vida, aplicándolas según su entendimiento, atrasado e ignorante. Sin embargo, están ahí en su mente, las Leyes Divinas, grabadas en el subconsciente de la centella, siendo accionadas en el momento del despertar, inundando a la criatura de propósitos superiores.

Ninguna criatura está desprovista del amor del Padre Amado y, en la etapa evolutiva de esta humanidad, ya podréis haber alcanzado la transformación colectiva para impulsaros por encima de las dimensiones del sufrimiento y de dolor.

Cada elección, cada paso determina la dirección del alma en este "final de ciclo planetario".

La Tierra se mueve rápidamente para abandonar la dimensión del sufrimiento, provocando transformaciones en su geografía, inestabilidad en sus polos. Toda la naturaleza se alterará, procurando adaptarse a las nuevas realidades planetarias.

El ser humano es el más frágil de esta cadena evolutiva. Aferrándose a la materia, recibe, en su corazón, los desequilibrios, los desajustes de los fenómenos trascendentales del planeta en ascensión.

No procuréis respuestas para muchos hechos que ocurren en vuestra sociedad, pues asociado al grandioso movimiento planetario, existe la influencia del Astro Intruso que, cada vez más fuerte, hace penetrar en las almas sus rayos primitivos, potenciando la inferioridad no domesticada en todos los seres.

A los derechistas, les decimos: redoblar la vigilancia, alimentar la fe y trabajar incansablemente por el mejoramiento de vuestro Ser, sirviendo a Cristo en todos momentos, porque muchas batallas internas enfrentáis y enfrentaréis, hasta alcanzar el Planeta de la Regeneración.

¡Sois convocados a la lucha!

Manteneos en sintonía con Jesús y Sus Huestes de Luz, porque las bestias que os persiguen podrán abatir al siervo descuidado. Tenéis la formación y los recursos necesarios para enfrentar el campo de batalla, componiendo el Ejército de Cristo, que viene iluminando la oscuridad con la Luz de socorro y del auxilio amigo a millares de almas prisioneras de las Tinieblas.

¡Adelante, guerreras de la Luz! Renovad vuestra fe y confianza en los Designios de Dios, mientras que enfrentáis las últimas horas del planeta de expiación.

No juzguéis que estas horas son compatibles con las horas de la Tierra, que ilusoriamente conocéis. El tiempo de la Eternidad difiere del vuestro.

Jesús, nuestro Maestro, Guía y Tutor, os bendice y conduce la victoria del espíritu sobre la materia.

¡Salve, Jesús!

Paulo de Tarso, con vosotros.

Sigamos para la lucha, con Jesús.

 

Paulo de Tarso

GESH – 03/07/2020 – Vitoria, ES - Brasil




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