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Sobre un submarino ruso hundido en el 2000

12/09/2004



Aguardábamos esta comunicación esperando oportunidad para divulgarla, y llegó. Léanla imparcialmente; sin embargo, con mucha atención.

Salí del cuerpo y viajé a un lugar bien distante, pasé por ambientes diferentes: unos calmados otros hostiles. Atravezaba regiones con escasa neblina y otras con neblinas densas, manchadas por sustancias oscuras y pegajosas.

Llegué a un lugar donde las personas usaban un gorro típico en la cabeza y que me recordaba Rusia. Enseguida me ví en una "Base Espiritual Submarina" acompañada por un Instructor de nuestra Casa. Él me mostró otro grupo de seres encarnados, que parecían formar un equipo de trabajo técnico. No se en que trabajaban, pero estaban super equipados y discutían qué y cómo se aproximarían a un submarino. De qué manera entrarían en el. Percibí que había entre ellos mucho miedo.

Desde afuera de la base donde nos encontrábamos, invisibles a los ojos humanos, ví el submarino hundido y recibí instrucciones de mi Guía de que debería ir hasta allá, juntamente con aquel equipo de técnicos, y debería mirar todo lo que pudiese, filmando en mi mente la situación interna del submarino y después retornar a la base.

Todo debería ser rápido. Percibí, también, que entre nuestros amigos había cierta tensión. No sabía cuales eran los riesgos de mi ida, tal vez por eso estuviese tan calmada y confiada.

Desde fuera del mar, ya veía los restos de la máquina. La proa, semi enterrada en la arena del fondo del mar, con la popa ligeramente elevada, un rombo en una de las paredes laterales y herrajes expuestos. De ese lugar salía una luz que me sirvió de guía, pues el ambiente marino era muy oscuro. Partí nadando hacia su dirección. No usaba ningún tipo de equipo especial; ahora presiento que mi cuerpo pasó por alguna preparación antes de llegar allá.

Nadé, como si perteneciese a aquel ambiente, hasta alcanzar el submarino. Al llegar más cerca, varias imágenes pasaron por mi pantalla mental. Escenas de familias en desesperación y un grupo de hombres luchando para manternerse vivos. (obs: naturalmente ellos no murieron al primer impacto, de entre ellos el que hizo la carta).

Entré a travéz de fierros retorcidos del agujero en el casco, y allá adentro sobre el suelo ví cuerpos ahogados, un aire muy pesado alredador y un silencio aterrador. Me parece que la tensión y el pánico vividos por aquellos hombres aún impregnaba el aire; sin embargo, era como si en sus momentos finales aquellos que aún se encontraban lúcidos y vivos hubiesen entrado en un estado de estupor aminorando su sufrimiento. La tensión en el lugar, prueba del sufrimiento y desesperación por los cuales pasaron, quedó imantada en la psicósfera de aquel ambiente, de tal modo que tuve la impresión que si me apoyaba en algo todo iría por los aires. De ahí, la preocupación que sentí en mi Instructor.

Aún ligada en los acontecimientos trágicos de aquella embarcación, en los momentos aflictivos y tensos que precedieron a la tragedia, capté una preocupación intensa por parte de la tripulación en cuanto a la naturaleza de la carga que conducían. Temían una explosión atómica, o que las averías ocasionasen el derramamiento de alguna sustancia radioactiva. Pude registrar con mis sentidos espirituales la expectativa y el miedo que acompañaron a aquella tripulación antes del desenlace.

En mi mente surgió otra escena. Parecía ser del momento en que el submarino golpeó el fondo del oceano provocando un desbalance en todo lo que estaba dentro. De repente, me encontré en una sala donde había varias sustancias. Entonces, vi la escena del pasado: algunos frascos de aproximadamente 20cm conteniendo sustancia semejante al agua, cayeron y rodaron de un lado a otro sin que se quebraran. Pensé luego ¿cómo fue posible ya que su aparienica era tan frágil? Pero enseguida hayé la respuesta. Los frascos estaban constituídos de un cuerpo metálico y en la parte superior del globo probablemente de vidrio con un dispositivo de aplicación de tipo spray.

La sensación que daba era de que, si alguno de aquellos frascos se quebrase, mucha radiación sería liberada causando la muerte de seres en una área de gran extensión.

Registré en la mente, todo lo que pude y retorné por el mismo camino, por donde entré, pasando por ente los fierros. Nadé hasta la base donde los Instructores me esperaban. Yo estaba feliz por haber conseguido cumplir la tarea que me habían dado sin ningún impedimento. Todavía, no quedó clara una impresión que tuve cuando allá me encontraba, la de que alguien humano, ya había estado en el submarino y limpiando las pruebas de alguna cosa ocurrida ahí, como si hubiese registrando y retirado los cuerpos ahí estibados de todo vestigio o prueba de algún secreto que aquellos hombres llevaban.

GESH – 27/10/2000 Vitória, ES – Brasil

Obs: Lea nuestro mensaje en este site número 121 recibido en el 21/08/2000. Vale la pena accesarlo.




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